Por el miedo a equivocarnos

Por el miedo a equivocarnos

Miedo a cometer errores o a parecer tonto

Todos hemos sentido el miedo a admitir que hemos cometido un error en el trabajo. Puede que nos aterre contárselo a nuestro jefe, o que estemos nerviosos por el impacto que nuestro error pueda tener en la empresa. Pero los errores son completamente normales y deben verse como una oportunidad para crecer. Este artículo pretende profundizar en el porqué de este miedo a cometer errores en el trabajo y cómo superarlo. También daremos consejos a los directivos sobre cómo reaccionar y resolver los problemas en colaboración con el equipo.

Cometer errores en el trabajo puede dar miedo. Esto es especialmente cierto si eres el único sostén de tu hogar o dependes de tu puesto para los gastos diarios, como el alquiler. Cuando hay mucho en juego, es normal preocuparse por los escenarios hipotéticos cuando algo sale mal. En raras ocasiones, el perfeccionismo extremo se diagnostica como atelofobia, que es el miedo extremo a cometer errores.

Aunque todas estas reacciones son válidas, cometer errores en el trabajo puede mejorar tu relación con la dirección y ofrecerte oportunidades de superación. Pero lo primero es ajustar tu mentalidad y superar esos sentimientos basados en el miedo que te mantienen paralizado.

¿qué es el miedo a cometer errores?

La cultura actual que se perpetúa glorifica la intrepidez. La imagen tradicional de un líder es la de alguien inteligente, duro y sin miedo. Pero el miedo, como cualquier emoción, tiene un propósito evolutivo y una ventaja. Su preocupación por cometer errores está ahí para recordar que estamos en una situación desafiante. Un líder precavido tiene valor. Esto es especialmente cierto en tiempos como estos. Así que no te dejes llevar por la rumia: «No debería tener tanto miedo».

->  Es hora de decir adios

No puedes cambiar el pasado, pero puedes encontrar una solución para el aquí y el ahora. Una disculpa a la persona o personas adecuadas, junto con una posible solución, será mucho más positiva que un montón de palabras de relleno y declaraciones innecesarias a toda la oficina.

Dada la situación actual, saber que tus compañeros o empleados son los más adecuados para este nuevo escenario en el que nos encontramos. Encontrar el talento adecuado, el que mejor se adapte al puesto y a tu organización puede ser una tarea muy complicada. Ahora es importante averiguar si sus directivos o su equipo están bien equipados para trabajar juntos desde varios lugares. Esto requiere un conocimiento profundo de sus personalidades, puntos fuertes, puntos débiles, intereses, estilo de trabajo y otras características. Nuestra tecnología y soluciones harán el trabajo por usted, ayudándole a descubrir si su gente es resistente en momentos de dificultad, si son autónomos, si son jugadores de equipo, sin contacto humano real. Dado que nuestra plataforma está basada en la nube, todo el mundo puede utilizarla también desde casa. La humanidad se encuentra ahora en una encrucijada por varias razones, ¿por qué no ayudar a las personas a descubrirse y desarrollarse desde la comodidad de sus hogares?

Miedo a equivocarse ocd

Escanear activamente las características del dispositivo para su identificación. Utilizar datos de geolocalización precisos. Almacenar y/o acceder a la información de un dispositivo. Seleccionar contenidos personalizados. Crear un perfil de contenido personalizado. Medir el rendimiento de los anuncios. Seleccionar anuncios básicos. Crear un perfil de anuncios personalizados. Seleccionar anuncios personalizados. Aplicar la investigación de mercado para generar información sobre la audiencia. Medir el rendimiento de los contenidos. Desarrollar y mejorar los productos.

->  Que pedir de regalo de cumpleaños

El miedo al fracaso, que a veces se denomina atiquifobia, es un miedo irracional y persistente a fracasar. A veces este miedo puede surgir como respuesta a una situación concreta. En otros casos, puede estar relacionado con otro trastorno mental, como la ansiedad o la depresión.

El miedo al fracaso también puede estar relacionado con ser un perfeccionista. Dado que los perfeccionistas tienen expectativas tan altas sobre cómo esperan que salgan las cosas, pueden experimentar un miedo persistente a no estar a la altura de esos estándares, a menudo irrealmente altos.

Además de los síntomas emocionales y de comportamiento, las personas con miedo al fracaso también pueden experimentar síntomas físicos como aceleración del ritmo cardíaco, opresión en el pecho, temblores, mareos, aturdimiento, sudoración y problemas digestivos.

Fobia a los errores del pasado

Probablemente no haya una sola persona que no tenga miedo a cometer un error, a parecer débil o a que le tachen de perdedor.    Alguien vive con este miedo todo el tiempo, alguien está constantemente tratando de escapar de él y algunos aprenden a lidiar con él. Vamos a intentar averiguar cómo dejar de temer cometer errores y empezar a vivir la vida al máximo.

Así es. Cualquier ser humano normal puede ser vulnerable y probablemente tiene que serlo, porque la vulnerabilidad nos define como seres humanos, criaturas espirituales dotadas de emociones. La necesidad ocasional de confiar, ser sentimental o indefenso nos ayuda a crecer y evolucionar, a vivir en armonía con el mundo que nos rodea y con nosotros mismos.

Además, la vulnerabilidad nos saca de la zona de confort, lo que nos estimula a avanzar. Se sabe desde hace tiempo que salir de la zona de confort hace que el cuerpo convoque toda su fuerza y se concentre, sirviendo de motivación extra para la acción. Al final, nuestras debilidades nos hacen más fuertes.

->  Partes de una flor primaria

El propio miedo proviene de nuestro pasado lejano, cuando la vida era el coste de cualquier error. En un principio, la función del miedo era proteger, autopreservar. El miedo actual al fracaso no es más que una reliquia de ese antiguo miedo. En la mayoría de los casos, no representa ningún peligro real para nosotros, pero viene acompañado de bastante malestar. Hoy en día no es un ataque de depredadores lo que tememos, sino quedar como estúpidos delante de los colegas. Con el tiempo, las amenazas reales han sido sustituidas por otras artificiales, pero el problema es que nuestro concepto de la zona de confort, nuestro territorio psicológica y fisiológicamente seguro, se formó hace mucho tiempo.

Por el miedo a equivocarnos
Scroll hacia arriba
Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad